En 2006 se descubrieron en La Vila Joiosa las Termas públicas imperiales del municipium romano de Allon construidas a finales del siglo I d.C, época en la que se levantaba el Coliseo de Roma o el Vesubio arrasaba Pompeya. Las Termas además se han encontrado en muy buenas condiciones y de hecho son una de las obras civiles romanas mejor conservadas de la Comunitat Valenciana.
Las Termas públicas Imperiales de Allon además de las habituales piscinas frías y calientes, salas de masaje y saunas, también contaba con espacios abiertos al aire libre con vistas al río para hacer gimnasia. En la entrada, donde se cobraba el acceso, pudo haber un bar y una calle, con aceras de piedra, llenas de ‘tiendas’ a modo de zona comercial.
Además, atendiendo a su grandiosidad y ubicación en el centro de la ciudad, se cree que los bañistas entrarían por un acceso monumental que habría desde el Foro de la ciudad (en el subsuelo de la actual Plaza de la Generalitat). Con estas características, y sus grandes dimensiones, podemos entender la importancia y auge que tuvo Allon después de que el emperador Vespaciano en el año 74 d. C. la declarara municipium. Su territorio abarcaba la totalidad de la actual Marina Baixa y dento de él había aldeas y villas, residencias señoriales como la del Albir o la de La Pila en Altea.
Pero estas Termas para La Vila Joiosa han sido más que un importante hallazgo arqueológico, han significado la prueba de que Allon, la cuarta y última ciudad Romana de la provincia de Alicante, está en el subsuelo del centro urbano de la ciudad. En la actualidad están tapadas y se está a la espera de ejecutar el próximo año el Plan Director de Restauración y puesta en valor.