El Passeig Sant Pere es uno de los rincones con más encanto del casco histórico de Villajoyosa. Situado frente a la playa Centro y junto a la Costera de la Mar, este paseo forma parte de la tradicional fachada marinera de la ciudad. Sus coloridas casas y su vinculación histórica con el comercio marítimo y la pesca lo convierten en un lugar emblemático lleno de identidad y tradición.
Este paseo ocupa el lugar donde se encontraban los antiguos almacenes portuarios de la ciudad romana de Allon y forma parte de la histórica fachada marítima del municipio. El entorno actual comenzó a desarrollarse en el siglo XVIII, cuando el crecimiento de la población obligó a expandir la ciudad fuera de las murallas, creando el tradicional arrabal marinero. Durante el siglo XIX, este rincón era conocido como el “Rincón de La Habana”, tanto por el colorido de sus fachadas como por la intensa relación comercial que La Vila Joiosa mantenía con América y especialmente con Cuba.
En aquella época, Villajoyosa era uno de los puertos más importantes vinculados a la industria de Alcoy. Desde aquí partían grandes veleros cargados de productos manufacturados, como papel de fumar y tejidos, con destino a las colonias españolas de ultramar.
El paseo también conserva la memoria de antiguas tradiciones populares ligadas al mar y a la pesca. Cada 29 de junio se celebraba aquí la festividad de San Pedro, antiguo patrón de los pescadores, con feria, cucañas, regatas de faluchos y el popular juego del “Basi”. Esta tradición consistía en teñir de rojo el agua de la fuente del Bací y lanzar monedas para que los niños las encontraran.
Actualmente, el Passeig Sant Pere sigue siendo uno de los lugares más pintorescos y fotografiados de Villajoyosa, ideal para pasear junto al mar y descubrir la historia marinera y comercial de la ciudad.